sábado, 13 de marzo de 2010

Azul, he dicho.

Esos sábados azules... que tú teñiste y ahora sólo puedo lavar a mano
mano a mano con el sábado azul.
sabe a fresco.
sabe a cielo.
sabe a no tocar el suelo con los pies, pero no te preocupes, que esta vez pienso rebotar.
sabe a que hacía mucho tiempo que no me acordaba de que eran azules
como cuando descubres algo por primera vez... sabe a nuevo.
voy a tener que inventar nuevas papilas gustativas para todos sus sabores.
embotéllalo y ponle una etiqueta: "Drink me. En invierno, conservar en lugar fresco y seco. En verano se recomienda fundirlo con el azul de la piscina. No mezclar con lejía."
y cuando el sábado se esfume... sabatiza la semana.
todos quieren ser azul... todos quieren ser como tú (oh dubidú).
llego a las 7 de la mañana a casa, está amaneciendo. los fotógrafos la llaman la hora azul. qué apropiado para precisamente este sábado :)