martes, 25 de enero de 2011

no creo en ti
nunca creí en mí
y mucho menos creo en nosotros dos. Pero así con todo, eh?

A veces me gustaría saber qué narices se pasa por tu cabeza, y puede que por eso creas que muestro interés. A ver, que tonta no soy, pero a veces me desconciertas.

Y ahora voy a coger mi vida de la mano y nos vamos a ir saltando hasta la cama, y si no se deja, la voy a agarrar de las orejas porque ya toca comerse una y contarse veinte. Que mañana hay que madrugar.

domingo, 2 de enero de 2011

daydreaming

sueño despierta con volverte a ver. cruzarme contigo en alguna calle de Madriz, saludar, sonreír, preguntar, y decir que todo me va bien, escuchar como a ti también. guardar las apariencias. a veces, sólo cuando me pongo muy melodramática, llevas a otra chica de la mano, y yo, pues sonrío más porque eso es lo que hago cuando me toca aparentar más. y entonces nos despedimos, con esos falsos deseos de volvernos a ver y de que te vaya todo bien. ni siquiera son falsos, pero no es eso lo que me gustaría decirte.
en ocasiones sueño con un verano vivo, lleno de luz y colores, amigos y risas, con pantalones cortos y días largos, el pelo suelto y arena hasta en el más sucio rincón de mi corazón, festivales en la playa y alemanes subiéndome a hombros para gritarle a Julián Casablancas que menudo maricón, que va metido hasta el culo y que sólo se sostiene porque no se suelta del micrófono de pie. con despertarme en una tienda de campaña a una intempestiva hora y saberme a tu lado, sabore-arte; poder cumplir ese deseo tuyo de emporrarnos juntos, con buena música. lo que nunca te dije fue que los ojos achinados no me sientan nada bien, aunque sí sabías eso de que toso a rabiar. incluso si no eres tú quien me hace compañía mientras duermo, incluso si las duchas y las playas de arena no conocen todo lo que puedes hacerme gritar, tú estás por allí, con tus amigos, y yo te veo, te veo y te miro, y te ríes y eres feliz. porque tú siempre eres feliz, aunque fuera la hija de puta mas cabrona a este lado del manzanares, siempre ves la belleza de la vida. y yo te envidio por eso. porque a veces tengo noches como esta, en las que mis hormonas se empeñan en querer algo que no quiero todo el tiempo, y las tiritonas son palpables porque no tengo a alquien to love me tender.

oye... qué mierda soñar despierta. qué mierda despertar.

bipolar.

la próxima vez apagaré el movil, desconectaré el router y descolgaré el fijo, y me meteré en la cama arropada hasta arriba, hasta que se me pasen las ganas de decir gilipollescas y lastimeras frases que suenen a súplica, que me hagan parecer tan melancólica y patética.

son las hormonas, que no me dejan pensar con claridad. no se puede quererlo todo.