Querer compartir algo significa ser vulnerable. Y cada vez quedan menos ganas de serlo a medida que te vas llevando hostias, que te van hiriendo, y se te va endureciendo el corazón.
Es una mierda ver como algo que te ocurre cada vez con menos frecuencia, el "sentir algo", vaya a acabar siempre así.
Hace un año que vengo solicitando un corazón nuevo. Y esta vez, que sea de mimbre por favor.
Pero dónde están los besos que te debo?
En una cajita,
que nunca llevo el corazón encima
por si me lo quitan.
Pero dónde están los besos que me debes?
En cualquier esquina,
cansados de vivir en tu boquita
siempre a la deriva.
