jueves, 8 de marzo de 2012

Hoy me he puesto nerviosa. Me han temblado las piernas y todo, y hacía mucho que no notaba esa sensación de adrenalina bajando hasta los pies. He intentado recordar la última vez que me puse así de nerviosa, y no he sido capaz. Recuerdo que cuando era pequeña me preocupaba que me preguntaran la lección en clase, bueno, y no tan pequeña seguía preocupándome cuando el profesor buscaba un nombre en la lista al que poner en pie para examinar en público. Sólo la sensación previa a una caída en una montaña rusa era comparable a aquello, salvo por el detalle de que las montañas rusas me gustan. Pero un día los nervios desaparecieron, el miedo a los suspensos se tornó aceptación cuando mi expediente tuvo que acostumbrarse a ellos. Eso vino después de la primera llorera en el despacho del profesor de álgebra durante la revisión del examen. La despreocupación rozó la indolencia cuando el desinterés se hizo patente. Insensibilidad, apatía. Y ahora horchata en las venas, para todo.
Así que hoy, cuando he visto tus fotos en la página de novedades, me he tenido que parar a pensar. Menuda mierda haber perdido el interés por esta carrera hasta tal punto que tus mierdas de fotos me ponen más nerviosa que un examen de, por poner un ejemplo, Geometría Diferencial y Cálculo Tensorial. O menuda mierda que tus mierdas de fotos hagan que me tiemblen las piernas como nunca ningún examen ni aquí ni en el colegio me ha hecho temblar.

Lo que es una mierda es que le siga dando tantas vueltas.
Más horchata por favor.