El café amargo, pero el té muy dulce. Aroma a canela y vainilla, creo que lo estoy empezando a recrear. Me crujen las tripas, me autodigiero!
-Es la 1.
-Yo me como un coseno a la plancha.
-Pero que es la 1, vamos a comer en media hora.
-He dicho... que yo me como un coseno a la plancha. Sinusoides en tu paladar.
Si estudiando este año en la biblioteca he aprendido algo es que 1) sentarse y abrir los apuntes implica irremediablemente bostezar y 2) cuanto más en silencio esté la biblioteca, más alto crujirán tus tripas, independientemente del hambre que tengas.
-De qué sabor quieres la mermelada?
-Me da igual, sólo voy a untar mantequilla.
-Te ha tocado de fresa.
Venga Irene, ponte a estudiar, te prometo que luego comerás tu croissant, estas cosas saben mejor con la cabeza llena de ideas. Se me empiezan a salir los números por las orejas... van a acabar salpicando mi comida, y no sé yo qué tal le va eso a la mantequilla. Dos ejercicios más, sólo dos más...
P.D.: la cafetería de químicas es una auténtica basura. Que me devuelvan mi dinero.
*...porque he decidido que no voy a hablar de cosas serias. Hoy no. Sería demasiado duro hablar de la familia, la vejez, la enfermedad, los conflictos y de gotas colmando vasos. De pagar las consecuencias, y de llevar medio año aguantando chaparrones. Sólo espero aprobar, terminar la carrera prontito e irme de casa, y en un futuro poder ganar un sueldo con el que pagarme un psicólogo que vuelva a poner todo en su sitio. Hasta entonces, espero no volverme loca. Alberto, dónde estás cuando se te necesita?
jueves, 26 de agosto de 2010
miércoles, 4 de agosto de 2010
Madriz
Que todo se me queda pequeño, salvo Madriz. Ella me sigue viniendo grande, aunque casi prefiero recuperar una de esas palabras que desde mi más tierna infancia he odiado, que para la ocasión se me antoja perfecta: crecedera. Ya no es que sea imposible encontrarte entre tanto coche, es que no quiero tener el (dis)gusto de hacerlo.
Algún día mis sueños serán a la medida de tu hermosura y grandeza, Madriz. Algún día recorreré tus calles y recovecos con la experiencia y seguridad de quien te conoce por tu historia, exprimientaré todo su sabor y vida, carácter propio, tuyo todo Madriz. Gata castiza, estoy orgullosa de ser de aquí.
Algún día mis sueños serán a la medida de tu hermosura y grandeza, Madriz. Algún día recorreré tus calles y recovecos con la experiencia y seguridad de quien te conoce por tu historia, exprimientaré todo su sabor y vida, carácter propio, tuyo todo Madriz. Gata castiza, estoy orgullosa de ser de aquí.
lunes, 2 de agosto de 2010
sick of love
Esa obsesión nuestra, cuasi necesidad semi manía, de sentirnos únicas, especiales, elegidas, mejores. El día que comprobamos que ni lo somos ni lo seremos, se nos puede llegar a caer el mundo. Eso, o te pasas al bando de los hombres.
Como decía Freud, "todos somos polígamos reprimidos".
La monogamia es, antropológicamente hablando, un concepto complicado. Pero más complicados son los malabares en una sociedad en la que, lejos de estar mal vista, la monogamia es casi requisito obligatorio en las mujeres. Y volvemos a los estereotipos fijados, a los clichés, a los roles sexistas, pautas y expectativas de comportamiento.
En momentos así me acuerdo de lo que decía mi hermana. Por qué tantas canciones hablan de amor? Porque todo el mundo quiere follar. Y es como mezclar el tocino con la velocidad. Seguimos teniendo demasiados prejuicios y convenciones sociales. No contentas, las mujeres decidimos salir de guatemala para meternos en guatepeor, una reacción contraria exacerbada, el librarse de las represiones como si jugaras al mus: lo veo y subo dos más. Y aquí te aseguro que no hay faroles.
PS. Todo esto viene a que acabo de volver de Gandía, y no recordaba que eso fuera tan parecido a Sodoma y Gomorra.
Como decía Freud, "todos somos polígamos reprimidos".
La monogamia es, antropológicamente hablando, un concepto complicado. Pero más complicados son los malabares en una sociedad en la que, lejos de estar mal vista, la monogamia es casi requisito obligatorio en las mujeres. Y volvemos a los estereotipos fijados, a los clichés, a los roles sexistas, pautas y expectativas de comportamiento.
En momentos así me acuerdo de lo que decía mi hermana. Por qué tantas canciones hablan de amor? Porque todo el mundo quiere follar. Y es como mezclar el tocino con la velocidad. Seguimos teniendo demasiados prejuicios y convenciones sociales. No contentas, las mujeres decidimos salir de guatemala para meternos en guatepeor, una reacción contraria exacerbada, el librarse de las represiones como si jugaras al mus: lo veo y subo dos más. Y aquí te aseguro que no hay faroles.
PS. Todo esto viene a que acabo de volver de Gandía, y no recordaba que eso fuera tan parecido a Sodoma y Gomorra.
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